Color

Una ola furiosa junto a las rocas. Un hombre de buzo negro bajo ella. El cielo en horizonte alto…El mar parece envolver al pequeño recolector de algas. - “¿qué le llama la atención señorita en esta fotografía?” -pregunta el profesor.  -“Los colores del cielo y las olas” -responde la asombrada alumna sin dejar de mirar la fotografía proyectada en un gran panel.

El color siempre me ha superado. Desde la presentación del trabajo documental en blanco y negro de “Los Cochayulleros”, -incansables recolectores de algas de una caleta en la Región de La Araucanía, al sur de Chile- del fotógrafo Alonso Azócar, decidí que el color no era lo mío. No era justo que una ola turquesa o un intenso cielo azul fueran más importantes que ese pequeño hombre desafiando al mar. Hice un bloqueo total a escenas donde el color dominaba la escena y podría llevarse los méritos cuando el interés era otro.

Puede que esté errado, pero para mi, el blanco negro tiene esa ventaja. La atención en lo que valen las fotos, en el tema que tratan, las acciones, las formas, esa profundidad que por convención, por historia, se asocia a la fotografía documental en blanco y negro. 


Encuadre

El movimiento ha hecho de las suyas en esta fotografía. No hay nitidez y para muchos el encuadre no es el mejor según las reglas tradiciones, con las personas saliendo a la izquierda…pero hay algo en esta imagen -producto tal vez de esa composición realizada intespestivamente desde un automóvil- que la hizo merecedora de mi atención.